lunes, 18 de junio de 2012

drop acid not bombs

Ese dolor de cabeza que se llama inspiración inoportuna, que te agarra en medio de la nada cuando tu cerebro es nada y ahora tiene tantos colores y no sabés donde mierda volcarlos, no hay papel que aguante, ni acorde, ni instrumento, solo ese pedacito de cerebro que revienta y revienta y te tiñe ahora toda la cara porque no le alcanza solo con el pedacito pequeño que tenía y ahora te tiñe los ojos, la nariz, y ves que todo se cae y todo se pone de colores, y con tu mejor cara de póker disimulas todo esto, porque estás en el bondi y la gente no puede ver que se te explotó una idea colorida porque que pensará mamá de esto, que pensará la abuela, claro que una verguenza, entonces a esconder los colores que te salen de los ojos y como hacemos? como lo escondemos? la gente verá que los colores caen al piso cuál fuente? ven como se les manchan los zapatos y ahora son como arcoiris, ¿y a dónde voy a poner todas estas cosas cuando llegue a mi casa?

No hay comentarios:

Publicar un comentario