domingo, 8 de julio de 2012
el cíclope que vive en mis entrañas
El monstruo de un solo ojo se miró al espejo, no es que esperara algo, no esperaba nada realmente, tenía el ojo violeta marchito, la nariz quebrada, el rostro sucio, pero ese espejo le mostraba realmente su corazón y su alma todas maltrechas, un agujero negro enorme a la altura del pecho, no había corazón, no había coraza, solo un montón de nada enredada en los pelos del pecho, monstruo peludo, monstruo que ahora no tiene alma y tampoco corazón porque de vivir y mirarse en este espejo solo lo hace ahora su cuerpo sin energía, su cuerpo rodeado de sombras y huecos, parece un queso rancio, parece muerte. Se mira el ojo fijo pretendiendo que en un abrir y cerrar de ojos sea otra la realidad que refleja el reflejo mal reflejado del espejo, pero el espejo es cruel, tiene nombre de bruja y se ríe del pobre cíclope que lo mira, tanto mira el cíclope, centra la mirada de su pobre y torpe ojo, la fija, enfoca, desenfoca, se concentra tanto que su reflejo cambia, ya no es el mirandose en un espejo, es un monstruo peludo que vive dentro de tu cuerpo y se refleja en vos.
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